Juan L. Morano. Junio 2026.

La información contenida en este artículo proviene de fuentes abiertas.

Cuando cientos de miles de personas se congregan en un mismo lugar y la presencia de jefes de Estado, autoridades civiles y representantes institucionales eleva el nivel de riesgo, la seguridad deja de limitarse al ámbito terrestre para extenderse también al espacio aéreo. La visita del papa León XIV a Madrid, celebrada el pasado mes de junio, volvió a poner de manifiesto esta realidad, dando lugar a uno de los mayores dispositivos de seguridad desplegados en España en los últimos años.

El operativo movilizó miles de efectivos y un amplio despliegue de medios materiales. La Policía Nacional empleó cerca de 600 vehículos, entre ellos 250 furgones de la Unidad de Intervención Policial (UIP), 17 camiones de la Unidad de Caballería, 24 vehículos de la Unidad de Guías Caninos y numerosas unidades dedicadas a la protección de autoridades. A estos recursos terrestres se sumó un importante componente aéreo, integrado por aeronaves del Ejército del Aire y del Espacio, siete helicópteros y 16 drones policiales, además de diversos sistemas especializados en vigilancia, detección de amenazas y protección de espacios especialmente sensibles.

En un contexto en el que el uso de aeronaves no tripuladas es cada vez más frecuente, la vigilancia del espacio aéreo de baja cota se ha convertido en una prioridad para los responsables de la seguridad. Detectar un vuelo no autorizado, identificar su origen y evaluar en tiempo real el nivel de amenaza son capacidades esenciales para garantizar la protección de grandes concentraciones de personas y de infraestructuras críticas.

En este ámbito cobra especial relevancia el Sistema Global Contra Drones (SIGLO-CD), desarrollado por el Ministerio del Interior para dotar a la Policía Nacional y a la Guardia Civil de una capacidad integral de detección, identificación, seguimiento y, cuando las circunstancias lo requieren, neutralización de drones potencialmente peligrosos. Aunque buena parte de sus características técnicas permanecen reservadas por motivos de seguridad, su despliegue durante la visita papal evidencia el papel estratégico que los sistemas C-UAS desempeñan hoy en la protección de grandes eventos, consolidándose como una herramienta imprescindible para afrontar los nuevos desafíos que plantea la gestión del espacio aéreo en entornos urbanos.

Global Dron Soluciones Aéreas tuvo la oportunidad de conocer de primera mano el funcionamiento del dispositivo encargado de proteger el espacio aéreo durante la visita del papa León XIV a Madrid. Desde el centro de mando, fuimos testigos de cómo las distintas unidades especializadas coordinaron los sistemas de vigilancia, detección y respuesta frente a posibles amenazas aéreas, poniendo de manifiesto el papel cada vez más relevante que desempeñan las tecnologías C-UAS en la seguridad de grandes eventos. A continuación, te explicamos cómo funciona la principal herramienta que hizo posible el control del espacio aéreo, en lo que a UAS se refiere, durante uno de los dispositivos de seguridad más complejos desplegados en España.

Qué es SIGLO-CD y cómo funciona.

El Sistema Global Contra Drones (SIGLO-CD) es una red nacional de sistemas antidrones desarrollada por la Subdirección General de Sistemas de Información y Comunicaciones para la Seguridad (SGSICS), dependiente de la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior. El proyecto comenzó con una fase piloto en julio de 2019 y posteriormente se amplió mediante financiación del Fondo de Seguridad Interior de la Unión Europea.

Su finalidad es proporcionar a la Policía Nacional y a la Guardia Civil una herramienta capaz de:

  • Detectar drones de forma remota.
  • Identificar el tipo de aeronave.
  • Realizar el seguimiento en tiempo real.
  • Monitorizar la operación.
  • Neutralizar el dron cuando represente un riesgo para la seguridad pública, siempre dentro del marco legal.

¿Qué drones puede detectar?

Según la información oficial del Ministerio del Interior, SIGLO-CD puede detectar y monitorizar:

  • La mayoría de los drones comerciales.
  • Aeronaves que utilicen el protocolo MAVLink (Micro Air Vehicle Link), ampliamente empleado en plataformas profesionales y de desarrollo abierto.

Es importante señalar que el Ministerio no publica un listado completo de fabricantes compatibles ni explica el método técnico exacto empleado para la detección.

Capacidades del sistema

La documentación oficial describe que el sistema proporciona:

  • Detección remota.
  • Identificación del dron.
  • Seguimiento continuo.
  • Monitorización de la operación.
  • Posibilidad de neutralización cuando exista una amenaza.

Además, el Centro Tecnológico de Seguridad (CETSE) indica que la red está formada por:

  • Estaciones detectoras de largo alcance.
  • Equipos inhibidores o neutralizadores.
  • Una plataforma web centralizada desde la que se gestionan todos los sensores distribuidos.

Despliegue

Según el Ministerio del Interior, el sistema nació para proteger inicialmente las principales instituciones del Estado situadas en Madrid, entre ellas:

  • La Casa Real.
  • La Presidencia del Gobierno.
  • El Congreso de los Diputados.
  • El Senado.

Posteriormente el proyecto ha ido ampliando su despliegue y contempla tanto equipos fijos como unidades móviles para apoyar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la protección de infraestructuras críticas y eventos sensibles.

La información publicada por el CETSE indica que la infraestructura operativa dispone actualmente de 6 antenas detectoras y 7 sistemas de inhibición, integrados en la red SIGLO-CD.

Neutralización

Una característica destacable del sistema es que no se limita a detectar drones. Cuando una aeronave supone un riesgo para la seguridad, SIGLO-CD puede apoyarse en sistemas de neutralización mediante perturbación de radiofrecuencia (inhibición), con el objetivo de impedir que continúe el vuelo o de forzar procedimientos automáticos del fabricante, siempre conforme a la normativa aplicable y bajo control de las autoridades competentes.

Relación con la normativa europea

Aunque SIGLO-CD constituye una herramienta de seguridad, no sustituye el cumplimiento de la normativa aeronáutica. La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) recuerda que todos los operadores de UAS deben cumplir el Reglamento (UE) 2019/947 y el resto de la normativa europea aplicable, independientemente del tamaño o del uso del dron. La identificación remota, el registro de operadores y las limitaciones operacionales forman parte de ese marco regulatorio.

Conclusión

La protección del espacio aéreo de baja cota se ha convertido en uno de los grandes retos de la seguridad del siglo XXI. La visita del papa León XIV ha demostrado que los sistemas C-UAS ya no son una tecnología de futuro, sino una herramienta plenamente integrada en la protección de grandes eventos. A medida que el número de drones en operación continúe creciendo, también lo harán las capacidades para detectarlos, identificarlos y gestionar su presencia de forma segura. El verdadero desafío será encontrar el equilibrio entre garantizar la seguridad y favorecer el desarrollo de un sector con un enorme potencial tecnológico y económico. En los próximos años, la evolución de la identificación remota, la gestión digital del tráfico UAS y la inteligencia artificial marcarán un antes y un después en la forma de convivir con estas aeronaves. Porque el futuro no pasa por volar menos drones, sino por hacer que cada vuelo sea más seguro, más inteligente y mejor integrado en el espacio aéreo compartido.

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